Las presiones sobre los recursos naturales se han acrecentado en todo el mundo poniendo en grave peligro la supervivencia de los ecosistemas esenciales. Es necesario crear las herramientas ambientales y sociales de carácter sostenible, que puedan transformarse en instrumentos a los efectos de paliar esta situación.

Los resultados negativos de la actual crisis son por demás evidentes: La pérdida de vastos ecosistemas, la extinción acelerada de especies, el aumento de las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, cambio climático y calentamiento global. Todo esto determina la necesidad de generar programas proactivos hacia el desarrollo sostenible que lleven soluciones concretas.

En Argentina los bosques nativos son hogar de miles de personas y fuente de sustento de otros miles. Los bosques naturales son el hogar del 60% de la biodiversidad terrestre, en tanto el cambio de uso del suelo devasta los ecosistemas biológicamente, contaminan los cursos de agua con agro tóxicos y contribuyen a las emisiones de carbono al destruir los suelos.

Los datos oficiales de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, entre 1998 y 2006 la superficie deforestada fue de 2.295.567 hectáreas, lo que equivale a más de 250.000 hectáreas por año, 1 hectárea cada dos minutos.

“La tasa de deforestación en la argentina es seis veces mayor que el promedio mundial” [1]

“La argentina ya ha perdido mas del 70% de sus bosques nativos, no hace falta mayor argumentación que esta”

Las Reservas Naturales de Argentina se encuentran en el orden del 6 % de toda la superficie continental. Esta superficie se encuentra dedicada a la conservación de los recursos naturales, en particular la flora, la fauna, el patrimonio cultural, el patrimonio arqueológico y paleontológico, a través de las áreas protegidas por el Estado (Parques Nacionales, Parques Provinciales, etc.).

“Los criterios internacionales establecen que debería asegurarse al menos un 10% de protección cada región natural del mundo, por lo que la superficie protegida en el país es insuficiente para resguardar los bienes y servicios que los recursos naturales brindan a la sociedad” [2]

“No debemos escatimar esfuerzos por liberar a toda la humanidad, y ante todo a nuestros hijos y nietos, de la amenaza de vivir en un planeta irremediablemente dañado por las actividades del hombre, y cuyos recursos ya no alcancen para satisfacer sus necesidades.” [3]

[1] Diario Clarín, Buenos Aires, 25 junio 2007 – Por Sibila Camps / Clarín
[2] Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biologica – Sexta reunión La Haya, 04/2002
[3] Declaración del Milenio – 8ª Sesión de la Asamblea General de la ONU – 09/2.000 – Art. IV. Inciso 21